¿El deporte desgasta nuestras articulaciones?

El miedo a una mala ejecución técnica de los movimientos deportivos es uno de los principales temores de los deportistas principiantes. Esta es una de las razones por las que un gran número de personas que retoman la actividad física recurren a los servicios de un entrenador deportivo profesional. ¿La práctica deportiva está directamente relacionada con el desgaste de nuestras articulaciones? ¿Existe el riesgo de acabar «de rodillas» tras muchos años de práctica? Descúbralo en este artículo.

Introducción

La artrosis afecta al 17% de la población francesa, es decir, a más de 10 millones de personas. Se define como un deterioro del cartílago óseo de las articulaciones. Esta enfermedad articular parece ser el resultado de varios factores:

  • Herencia: especialmente en el caso de la artrosis de las manos.
  • Presión excesiva: sobrepeso, obesidad, transporte de cargas pesadas y actividad física intensa y traumática (deportes de contacto, saltos repetidos, cambios violentos de dirección, etc.).
  • Edad: la artrosis afecta al 65% de las personas mayores de 65 años y sólo al 3% de los menores de 45 años.
  • Ciertas enfermedades articulares como la artritis reumatoide, la osteonecrosis, etc.
  • Anomalías anatómicas y traumatismos articulares (fracturas, luxaciones, esguinces, etc.).

El deporte excesivo y/o una intensidad demasiado elevada parecen contribuir al deterioro de nuestras articulaciones, pero no son los únicos factores de riesgo. A menudo, las causas de las patologías articulares son múltiples (por ejemplo, el sobrepeso combinado con una fractura antigua del pie). Evidentemente, la artrosis no es la única patología articular conocida.

Los límites de la teoría del desgaste articular:

Evidentemente, todo ser vivo se desgasta y no somos inmortales. Sin embargo, hay una enorme diferencia entre la persona que se mantendrá en una condición física decente durante el resto de su vida y la persona que sufrirá muchos dolores musculares y articulares a lo largo de su vida.

Por lo tanto, la lógica de esta teoría del «desgaste» articular sería decir que cuanto menos haga, menos desgaste sufrirán mis articulaciones. Por desgracia, esta teoría ha demostrado ser errónea, ya que numerosos estudios científicos han demostrado un deterioro precoz en pacientes sedentarios.

Por el contrario, hemos observado una mejora de la salud articular en muchos pacientes que siguieron una vuelta gradual a la actividad física. El fortalecimiento muscular adaptado previene y alivia el dolor en los pacientes. Muchos profesionales de la salud incluyen la actividad física y la pérdida de peso en sus recomendaciones. De hecho, son dos factores importantes para reducir el dolor de los pacientes, incluso en el caso del dolor articular.

articulations et sport

Los beneficios de la actividad física adaptada para las personas que sufren enfermedades articulares

Mientras que antes se recomendaba reposo e inactividad a las personas que sufren patologías articulares (artrosis, artritis, etc.), ahora se propone una actividad física adaptada a las necesidades de los pacientes que las padecen. Esto se debe a varias razones:

  • El ejercicio regular reduce el riesgo de obesidad, que es un factor agravante de las patologías articulares, haciéndolas más dolorosas y más frecuentes.
  • Laatrofia muscular (reducción del volumen muscular) y la debilidad de las articulaciones inactivas también contribuyen a aumentar la intensidad y la frecuencia del dolor.
  • Elaumento de la fuerza muscular puede estabilizar y proteger la articulación de ciertas patologías (hemartrosis).
  • El factor social y la lucha contra el aislamiento de los pacientes también son destacados por muchos profesionales de la salud. El deporte es a menudo un vector de vínculos sociales, ya que crea un sentimiento de pertenencia a un grupo.

¿Qué debo hacer si siento un dolor articular intenso?

Si experimenta un dolor articular intenso, lo primero que debe hacer es evaluar la situación con su médico de cabecera, que puede o no remitirle a un especialista. También es probable que le aconseje mantener alguna actividad física sin dolor, las principales de las cuales se enumeran a continuación:

  • Natación/bañismo acuático.
  • Ciclismo.
  • Pilates o yoga.
  • Remo.
  • Fortalecimiento muscular.

Todas estas actividades físicas se dan a título de ejemplo y no constituyen en modo alguno consejos específicos. Se aconseja a los lectores que soliciten asesoramiento médico antes de iniciar cualquier actividad deportiva.

Como en todas las actividades deportivas inteligentes, deben respetarse las siguientes normas de sentido común:

  • La actividad física en cuestión no debe desencadenar dolores agudos (durante o después del ejercicio).
  • Laintensidad y el volumen deben aumentarse gradualmente en el marco de un programa deportivo coherente y adaptado a los objetivos del individuo.
  • El deportista debe ser capaz de realizar un movimiento lo suficientemente técnico como para no perjudicar su integridad física. Si es necesario, debe recurrirse a un especialista en fitness.
  • Las personas con sobrepeso u obesidad deben optar por una actividad física que alivie su peso (por ejemplo, remo o natación) para no estar en desventaja al reanudar el entrenamiento deportivo.
  • Asegúrate de fortalecer tu cuerpo de manera uniforme, sobre todo desde el punto de vista muscular y articular. Si tomamos el ejemplo del tenis, es relativamente fácil observar un cierto desequilibrio ligado a este deporte. Un programa complementario de refuerzo muscular puede entonces tener mucho sentido. Una articulación uniformemente reforzada reduce a menudo el riesgo de patologías y, por tanto, de dolores articulares.
  • Respetar los periodos de recuperación adecuados al nivel de nuestro esfuerzo físico.

En conclusión

Aunque todavía queda mucho por investigar sobre el deterioro de nuestras articulaciones, la actividad física adaptada no parece ser perjudicial para ellas. Al contrario, hay muchos beneficios asociados a ella, como articulaciones más estables y fuertes, menor riesgo de osteoporosis y muchos otros beneficios. Por otro lado, el ejercicio irreflexivo o arriesgado (fracturas, esguinces, etc.) puede ser un factor que agrave el desgaste articular. Por lo tanto, debemos sopesar los beneficios y los riesgos en relación con nuestras capacidades a la hora de elegir nuestras actividades físicas, sin temer el desgaste articular.