¿Por qué hacer deporte?

En la sociedad actual, el deporte se ha convertido casi en un dictado. Todos practicamos o hemos practicado uno o varios deportes en nuestra vida.

Para cada uno de nosotros, el deporte empezó por razones diferentes. ¿Cuáles son?

Salud

Una de las razones más importantes para practicar deporte, si tuviéramos que clasificarlas, es la salud.

El deporte, ya sea boxeo, balonmano o musculación, tiene la virtud de aliviar o incluso curar ciertas dolencias físicas (por ejemplo, el dolor de espalda) y psicológicas (por ejemplo, la depresión) comunes.

Si consideramos el dolor de espalda en su conjunto, a menudo se debe a una falta de ejercicio en determinadas zonas de la columna vertebral. La posición sentada que muchas personas mantienen a diario crea hipotonía muscular en la faja abdominal, las nalgas y los muslos.

Por ello, practicar deporte o musculación de forma regular ayuda a eliminar esta hipotonía al reforzar estos músculos, reduciendo o eliminando así el dolor de espalda.

Veamos ahora la depresión. La depresión es una enfermedad que se caracteriza por una gran tristeza, desesperación, pérdida de motivación y de capacidad para tomar decisiones. También hay una reducción o ausencia de placer y trastornos de la alimentación y el sueño.

El deporte es una excelente terapia para las personas que sufren depresión.

Por un lado, para recuperar la motivación en un ámbito en el que el «yo» es primordial.

Por otro lado, la práctica deportiva contribuye a segregar hormonas como las endorfinas (euforizantes) y la dopamina (sensación de placer), que ayudan a recuperar la sensación de placer. Estos son sólo 2 ejemplos de cómo el deporte puede ayudar a curar esta enfermedad.

A continuación, podemos hablar del sobrepeso y de la obesidad en particular. Las cifras para 2019 en Francia nos dicen que el 17% de la población adulta es obesa, es decir, 8 millones de personas.

El deporte es vital para estas personas. El deporte y la musculación ayudan a prevenir ciertas enfermedades como la diabetes, la hipertensión y los infartos, que se agravan cuando se tiene mucho sobrepeso.

Además de prevenir ciertas enfermedades, el deporte también ayuda a fortalecer las articulaciones, evitando así su desgaste prematuro.

Por último, el ejercicio regular combinado con una dieta sana puede ayudar a perder peso, y más concretamente grasa corporal. La sinergia de ambos favorece también el fortalecimiento muscular general.

El objetivo principal es mejorar su estilo de vida para que pueda disfrutar de la vida durante más tiempo con la mejor salud posible.

Se maintenir en bonne santé

Rendimiento

Otro aspecto del deporte está relacionado con el rendimiento y, más concretamente, con los resultados.

Algunas personas compiten para demostrarse a sí mismas que son capaces de salir de su zona de confort y desafiar el miedo.

Para otros, es el subidón de adrenalina que supone competir, como subirse al ring, levantar una carga lo más pesada posible ante el público o vencer al rival.

Sean cuales sean las motivaciones de cada uno, lo que perseguimos, y lo que se nos inculca a través del deporte, es la búsqueda de resultados.

A menudo oímos decir que el rendimiento es el resultado. Desgraciadamente, esto no es cierto. Un mal resultado no siempre refleja un mal rendimiento.

Del mismo modo que un mal rendimiento puede conducir a un buen resultado. Si tomamos el ejemplo del Mundial de fútbol de 2018, el rendimiento general de la selección francesa no fue excepcional. Pero el resultado sí lo fue.

El rendimiento no está reservado únicamente al ámbito competitivo. El deporte practicado como actividad de ocio también está sujeto al rendimiento.

Para un corredor sin objetivo de resultados, correr una distancia ligeramente superior cada semana es un rendimiento.

Todas las personas que practican un deporte con regularidad alcanzan uno o varios rendimientos durante su entrenamiento, a veces sin darse cuenta.

El simple hecho de retomar o volver a practicar un deporte después de muchos años es un rendimiento en sí mismo.

El rendimiento se define como la suma de acciones realizadas para superar los límites fijados por nuestra mente.

Viser la performance

El aspecto social

Una de las razones para practicar deporte es la necesidad de encontrarse a sí mismo, de pertenecer a un grupo. Se trata de una de las necesidades fundamentales de la pirámide de Maslow, creada en 1940 (esta teoría ha sido refutada desde entonces).

Esta necesidad es un componente importante del deporte. Por eso los deportes de equipo figuran entre los más populares en Francia.

Pertenecer a un grupo, a un equipo, permite superarse con los demás y para los demás. La pertenencia crea la solidaridad, la amistad, la confianza y el respeto necesarios para que un grupo funcione correctamente.

Sin embargo, las personas que practican deportes individuales también sienten la necesidad de pertenecer. Por supuesto, puedes encontrarte solo en la pista de tenis contra tu compañero o un adversario, o solo con tu caballo en una carrera de obstáculos, pero más allá de esta individualidad, el fenómeno de pertenencia está siempre presente. Basta con ver la cantidad de gente que se queda a ver a sus hijos, amigos o padres en los entrenamientos para comprender que el deporte tiene una extraordinaria dimensión de unidad.

El deporte une a la gente durante un momento en el que nada más importa. Se trata de salir al campo, reírse y olvidarse de la vida cotidiana, pero también de crear nuevas relaciones o reforzar las ya existentes.

Por eso, según algunos estudios, el deporte tiene beneficios para nuestros aspectos psicológicos y relacionales. Las personas que practican deporte con regularidad son más estables emocionalmente, más sociables y más felices en sus relaciones.

Desde el punto de vista social, la práctica deportiva favorece los intercambios sin tensiones profesionales ni diferencias culturales, y desarrolla la convivencia y el respeto, si este último se enseña correctamente.

Le sport a un rôle social

Autoestima

El deporte tiene beneficios psicológicos, en particular para la autoestima y la confianza en uno mismo. Autoestima y confianza en uno mismo son dos conceptos que oímos con frecuencia, pero ¿qué son exactamente?

La autoestima se define como el juicio o la evaluación que hacemos de nosotros mismos, de nuestra valía personal. En términos más sencillos, la autoestima también puede equipararse a la asertividad.

La autoconfianza es anterior al autoconocimiento, y es la capacidad de creer en el potencial y las capacidades de uno mismo. No debe confundirse con la arrogancia.

¿Cómo puede ayudar el deporte?

La falta de confianza en uno mismo se expresa a través de diversos sentimientos como la timidez o la falta de seguridad. Esta falta de confianza incide en nuestra autoestima por el simple hecho de que asumir riesgos o el miedo a fracasar son factores de los que nos puede resultar difícil desprendernos para realizar nuestro potencial.

Por eso el deporte es una excelente «terapia». Cada deporte requiere unas cualidades físicas y mentales específicas, por lo que se trata de liberar el potencial que yace latente en nuestro interior.

Saber superarse cuando el marcador está en contra de uno mismo o de su equipo, mostrar tenacidad y determinación para repetir una rutina de boxeo una y otra vez hasta dominarla a la perfección, o saber respetar al adversario en la victoria o en la derrota.

El deporte puede permitirnos salir de la zona de confort en la que vivimos, desarrollar cualidades que no creíamos tener o expresar emociones que no nos atrevemos a mostrar a los demás por miedo a enfrentarnos a su juicio.

Estamos constantemente sometidos a la mirada de los demás que nos juzgan por hacer esto o aquello. Practicar deporte nos permite desprendernos de la mirada de los demás, o al menos aceptarla. Progresar en uno mismo en medio de la incomodidad es una prueba de valentía y madurez. Es uno de los factores que nos permite convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos.

Son valores que el deporte transmite en cada sesión de entrenamiento, en cada competición y en cada individuo, sea niño o adulto. El deporte no distingue entre ricos y pobres, blancos y negros. Todos partimos de la misma base y revela quiénes somos realmente.